Dos
Hay canciones que vienen anudadas con imágenes. Atrapadas en un mismo segundo y obligadas a transitar por los caminos como siamesas.
Eso pasa con “Dance me to the end of love”, de Leonard Cohen.
Hay canciones que vienen anudadas con imágenes. Atrapadas en un mismo segundo y obligadas a transitar por los caminos como siamesas.
Eso pasa con “Dance me to the end of love”, de Leonard Cohen.