Estoy contra los breviarios de la sabidurÃa, el aprendizaje light que se debate entre el resumen de las ideas principales y el olvido de las ideas secundarias, es como pretender construir un edificio con fuertes columnas pero sin escaleras o sin ventanas.
Básicamente, los breviarios le hacen creer al lector que "las cosas son fáciles", es sólo cuestión de memorizar lo importante. Y no es fácil, nada fácil. De hecho, es jodidamente difÃcil llegar a entender al menos un poco.
Pero a veces toca. Estoy leyendo "La breve historia del saber", de Charles Van Doren. Su reputación está en entredicho y lo de breve es falso, son casi 600 páginas de "puro saber". Pero el post va por esto que conseguà en las primeras páginas:
El honor de descubrir la escritura correspondió a los sumerios de
Mesopotamia, donde los escribas, que redactaban cartas, registros y crónicas,
siempre acapararon poder. TodavÃa se conservan anuncios en los que buscaban
pupilos con el lema: "Los escribas escriben mientras que el resto trabaja".
Y yo pensé, los blogueros también escriben… mientras que el resto trabaja. !Pero que sabio Van Doren!
Pd: Para dejar algo productivo en este post. Recomiendo el libro, es interesante ver que alguien se dobló las mangas y decidió escribir sobre la historia, no de los hechos ni de las fechas, sino del conocimiento. Y es grato conocer y reconocer que, a pesar de todo, de la luz y la oscuridad de algunas épocas, la sabidurÃa es algo que nunca nos ha abandonado…aunque intentemos escapar muchas veces.