Sobre el lobby
La parte más difícil de una entrevista es lograr que te la den. Hacer lobby por semanas, llamando con voz de niña scout que vende galletas, forma parte de esos pequeños issues que no te enseñan en la clase de periodismo.
De nada vale aplicar la fuerza, en este round vale sólo la astucia. Dice un experto: “mientan, si es necesario mientan para conseguir una entrevista”…
Sobre las respuestas
Huye de las entrevistas fáciles. Huye de quienes corren tras de ti deseosos de contarte sus novedades en bello empaque, te invitan a ruedas de prensa, a agasajos, a fiestas, celebraciones y bautizos.
No vale de nada que prepares tus preguntas…ellos ya tienen las respuestas. Es frustrante. Ellos han delimitado el espacio.
Decía Oriana Fallaci, en ese libro gordo del periodismo que es Entrevistas con la Historia:
“Si una persona tiene talento, se le puede preguntar la cosa más trivial del mundo: siempre responderá de modo brillante y profundo. Si una persona es mediocre, se le puede plantear la pregunta más inteligente del mundo: responderá siempre de manera mediocre”
Sobre el “ajayu”
Luego de media hora de preguntas y respuestas a través del teléfono, el entrevistado me pidió que conservara el espíritu de la conversación al escribirla, que no intentará cambiar el “ajayu” de la empresa.
“Ajayu” en quechua significa espíritu.
De Cochabamba a Caracas viajó el ajayu de esa entrevista, y ahora es uno de mis trabajos preferidos. Fue lindo… ¿se puede decir lindo?