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Julio 7, 2006

Al compás

Archivado en: *Collage, Medios: ¿Más o menos? — Ingrid Valero @ 6:36 pm

Es increíble que luego de darle tantas vueltas al asunto terminara siendo buena para realizar entrevistas. En clase, la primera asignación de este género fue pauta libre, y mi miedo a hablar /preguntar era tan intenso que entregué una conversación imaginaria con el director de orquesta Eduardo Marturet.

De eso han pasado muchos años, ahora creo que la entrevista es una danza. Compás, equilibrio, ritmo, solos y empatía tienen mucho que ver. El único detalle es que con el ejercicio descubres la cantidad de issues que no te enseñan en el salón de clases.

Uno de ellos: Aprender a quedarte callado mientras el entrevistado habla.

5 Comentarios»

  1. :) al fin descubriste una aplicación práctica a tu afición de hablar mucho y hacer muchas preguntas

    Comentario por lubrio — Julio 8, 2006 @ 1:30 am

  2. Es un arte ese el de saber callar ;-)

    Dejar que la persona se relaje, se abra a una conversa franca. Sin duda es dificilísimo eso de entrevistar.

    Otra cosa es la “entrevista” que hacen los reporteros en TV, te dan ganas de llorar.

    Comentario por Daniel Cáceres — Julio 9, 2006 @ 10:59 pm

  3. Sin duda, y no me doy cuenta cuando entrevisto, es cuando escucho la grabación. Hay momentos en los que quiero terminar la frase del entrevistado… imagínate. He llegado a pensar que lo ideal sería ponerme un teipe en la boca cuando el otro hable.

    Comentario por Ingrid Valero — Julio 10, 2006 @ 12:35 am

  4. Aparte también termina siendo un arte, sobre todo en entrevistas de personalidad, descubrir la historia que en ese momento el entrevistado tiene para contar. Uno sabe o intuye la que puede ser, pero como la entrevista es una fotografía de un momento en particular, es muy buen ejercicio agudizar el ojo a ver si hay algún tema que cobra importancia.

    de esto se deriva que es importante ser flexible y versátil, morir aferrado a una lista de preguntas que se revelan inútiles en la dinámica de la conversación convierte al interlocutor en una pared.

    sólo pensaba en voz alta

    salud

    j.

    Comentario por Jesús Nieves Montero — Agosto 22, 2006 @ 10:28 pm

  5. Absolutamente cierto Jesús, gracias por tu aporte.

    Siempre realizo mi lista de preguntas con la intención prinicipal de deshacer las tensiones, para que el entrevistado note que me tomé el tiempo de investigar, y para evitar los silencios.

    Por cierto, lo que no logro hacer es desprenderme de la grabadora, soy sumamente dependiente de ella. Me impresiona la gente que hace entrevistas con papel y bolígrafo. García Márquez decía que “cuando enciendes la grabadora apagas el cerebro”, pero en mi caso es imposible (y hasta me parece una falta de respeto) dejar de prestar atención al entrevistado por estar escribiendo.

    Un saludo!

    Comentario por Ingrid Valero — Agosto 22, 2006 @ 10:37 pm


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