Un blog en la década de los 40
La sepultura sin sosiego, de Cyril Connolly, es una obra catalogada de modo variopinto. Desde recetario de dichas oscuras y pesares brillantes, hasta el compendio de las excentricidades de un londinense muy snob.
Para mí es un libro de múltiples conversaciones y anécdotas; lleno de citas prestadas, de consideraciones personalísimas, de pequeñas historias que intentan explicar grandes cosas. Un blog en la década de los 40.
Su autor es un inglés atrapado tras una ventana en la que no para de llover: Cyril Connolly. Contemporáneo de Graham Greene y George Orwell, Connolly fue considerado durante muchos años una gran promesa de la literatura británica y uno de los mejores críticos literarios de los años 30 y 40.
Frases
"¿Por qué solamente las hormigas disponen de parásitos cuyos zumos embriagadores beben y en aras de los cuales sacrifican incluso a sus crías? Porque son los insectos que gozan de una estructura social más elevada, y por ello también su vida es la más intolerable".
"Cuando me paro a considerar todo lo que creo, y para ello debo partir de todo aquello en lo que no creo, me da la sensación de conformar una minoría de uno… pese a saber que hay millares como yo: los liberales sin creencia en el progreso, los demócratas que desprecian a sus semejantes, los paganos que han de vivir de acuerdo con una moral cristiana, los intelectuales para quienes el intelecto no es suficiente… materialistas insatisfechos, somos tan vulgares como el barro".
"Síntomas de buena salud que se esfuman: levantarse temprano, afeitarse temprano, vivacidad en el cuarto de aseo, alacridad al cruzar la calle, cuidado del aspecto externo, horror de la propiedad, indiferencia hacia los peri�dicos, amabilidad con los desconocidos, folie des maures".
"Hay dos maneras de arruinarse el gusto por la literatura: la primera consiste en entregarse a la bibliofilia; la segunda, en dedicarse a la crítica literaria".
También dice Connolly que “escribir bien es a la vez sentir bien, pensar bien y decir bien”.
Es realmente un libro de esos inclasificables.
Me hiciste recordar a sael Ibañez y el taller de narrativa del CELARG 1997-1998.
Salud por los 9 años pasados
j.
Comentario por Jesús Nieves Montero — Agosto 22, 2006 @ 10:35 pm